En este 2026 hemos sido testigos —incluso con un transmisión en vivo desde el canal de Youtube de la NASA— del primer vuelo tripulado alrededor de la luna después de 50 años. Se trata de la misión espacial Artemis II, que representa el segundo vuelo del vehículo SLS (sistema de lanzamiento espacial) y la primera misión tripulada de la nave espacial Orión.
Curiosamente, un acontecimiento tan destacado y notable en la historia humana tuvo a bien darse cercano a fechas que son conmemorativas para la exploración espacial.
Esto sucedió en el marco del Día Internacional de los Vuelos Espaciales Tripulados, instituido por la ONU cada 12 de abril, y el National Space Day celebrado cada primero de mayo en los Estados Unidos. Celebraciones que hacen referencia a sendas fechas en que los dos primeros humanos en la historia visitaron el espacio. Yuri Gagarin, el primer humano en lograrlo, lo hizo el 12 de abril de 1961, mientras que Alan Shepard consiguió este logro tan sólo unas semanas después, el primero de mayo de 1961.
El viaje emprendido este 2026 por los cuatro tripulantes de la nave espacial Orión ha significado un hito para la exploración espacial. Con un recorrido aproximado de 1.126.922 kilómetros (700.237 millas), la misión Artemis II ha alcanzado una distancia máxima de 406.778 kilómetros (252.760 millas) de la Tierra el 6 de abril de 2026, lo que la convierte en el vuelo espacial tripulado que ha viajado más lejos de nuestro planeta.
El programa integral Artemis de la NASA aún prevé contar con tres misiones más, dos de las cuales se proponen llegar a la superficie lunar —Artemis IV y Artemis V, respectivamente— para el año 2028. Además de ahondar en la investigación científica de nuestro satélite, esta serie de misiones pretende sentar las bases para lo que sería el primer viaje tripulado a la superficie del planeta Marte, que se estima pueda darse para el año 2039.
Para ello, la NASA actualmente se encuentra trabajando en el desarrollo de nuevas tecnologías. Entre los diversos estudios que se llevan a cabo, destacan seis propuestas claves, algunas de las cuales ya estarán disponibles en el programa Artemis:
1) Sistemas de propulsión potentes —pues un viaje a Marte supondría unos 225 millones kilómetros— entre los que destacan las opciones de la propulsión eléctrica nuclear y la propulsión térmica nuclear.
2) Un escudo térmico inflable —con el cual ya se han realizado pruebas exitosas— para el aterrizaje en cualquier planeta con una atmósfera, lo que incluye por supuesto a Marte, así como el reingreso de las aeronaves a la atmósfera y la superficie terrestres.
3) Trajes espaciales de alta tecnología, cuya nueva generación es conocida como xEMU, que ayuden a los tripulantes con movimientos más naturales para llevar a cabo las misiones y que se estarán utilizando incluso en las subsecuentes visitas a la superficie lunar programadas dentro del programa Artemis.
4) Casa y laboratorio sobre ruedas, que suponen el desarrollo de una vivienda móvil presurizada en la Luna para los astronautas de Artemis. Esos modelos lunares servirán para el diseño de los vehículos robóticos disponibles para los astronautas en Marte.
5) Suministro eléctrico ininterrumpido, que tiene a la fisión nuclear como la opción principal debido a las adversidades climáticas propias de Marte. El uso de sistemas de fisión nuclear ya cuenta con algunas pruebas, y se espera que se utilice en nuestra Luna para el año 2028.
6) Comunicaciones láser para enviar más información y datos en tiempo real. Esto supone el uso de luz infrarroja en lugar de ondas de radio. De acuerdo con la NASA, enviar un mapa de Marte a la Tierra podría tardar nueve años con los sistemas de radio actuales, pero podría tomar tan sólo nueve semanas con comunicación láser. Artemis II, como la primera misión tripulada de reconocimiento lunar del programa, ha formado parte en los ensayos para la viabilidad de la comunicación láser.
Como vemos, el programa integral de Artemis y su más reciente misión, Artemis II, forman parte de un plan de investigación mucho más ambicioso, que se propone lograr la visita de los primeros humanos a Marte en un increíble plazo de tan sólo 15 años a futuro.
De igual forma, todos los avances científicos y tecnológicos que se puedan lograr a partir de la exploración espacial, probablemente tendrán un gran impacto para nuestra vida diaria. Sin duda alguna apostar por el conocimiento del espacio, de aquello que se encuentra a una gran distancia de nosotros, nos estará acercando a una mejor relación con nuestro planeta. Pues estas nuevas tecnologías supondrán grandes cambios en la velocidad y capacidad de comunicarnos, en el uso de alternativas energéticas y en el desarrollo de nuevos materiales que probablemente tengan un impacto directo en aras de una economía y un mundo mucho más sostenibles.